miércoles, septiembre 05, 2007

Un euro, one euro, one dólar.

Oigo una voz infantil que me dice:- Un euro, un euro.
Es algo habitual. El euro. El tesoro occidental, la pepita de oro, el cáliz sagrado.
Él me mira, con una media sonrisa, es la mirada infantil que busca esa pequeña fortuna, una complicidad esperanzadora que le llene su mano con la ansida moneda.
Es un niño con ropas trabajadas durante días enteros, semanas interminables, sin infancia y aún así, sonriendo a la vida.
Su petición se funde con la llamada de los muecines desde los minaretes que cantan llamando a la oración.
Entre olores a especias, miradas inquietas de vendedores, él me sigue.
Es otro niño más de miles que recorren las calles de El Cairo, Egipto.
Muchos vagabundean, otros atraviesan las ensortijadas calles del Mercado Khan el Khalili trabajando con pesadas cargas en sus hombros, otros vendiendo baratijas a un euro y como el niño que demandaba mi atención ofreciéndome agua fresca para paliar el calor.

Este niño de ojos negros se adentra en las calles detrás de turistas, durante todo el día para sacar unas cuantas monedas. Puede ser la única fuente de ingresos que entra en casa.
Le observo, no es más que un niño. Debería estar jugando con mil historias imaginarias, debería corretear con una cometa, hacer aguadillas en la piscina con sus amigos, debería estar leyendo libros de aventuras o soñar con ser el mejor futbolista del mundo.


Pero un destino caprichoso, aleatorio, ha hecho que este niño nazca en una de las ciudades más pobladas del planeta, con casi unos 25 millones de habitantes, sólo en El Cairo, con un analfabetismo que ronda los 32,8 % en hombres y 56,4 % en mujeres, donde se practica la atroz mutilación genital femenina, ( Se calcula que en torno al 90 por ciento de mujeres en edad fértil ha sufrido esta operación en Egipto ) y donde el turismo es una de las principales fuentes de ingreso de divisas.

Y es así cómo cientos de niños, ya sea tanto en el sur del país como en el norte, se buscan la vida detrás de los occidentales.
Su sonrisa se funde con la mía, es un lenguaje universal y nos damos cuenta que no somos tan diferentes.
Pero su sonrisa es cansada. Es tarde y hoy apenas ha conseguido vender cuatro botellas en un día.

Entre el bullicio de cientos de personas y el caótico tráfico, pasan desapercibidos otro tipo de situación para muchos menores. Son los llamados niños de la calle. Según fuentes de UNICEF, estos niños pueden afectar a entre 100.000 y un millón de menores .

*Foto. Otro niño quiere venderme chocolatinas. Sentado en el ardiente asfalto me dice que es a un euro.


Además a primeros de año se ha reconocido crímenes como el secuestro, la violación y el asesinato de más de treinta niños vagabundos y esto ha hecho que la sociedad egipcia reconozca que el fenómeno de los 'niños de la calle' es mucho más grave de lo que se pensaba.

El niño que vende agua me das las botellas y en segundos desparece. Después le veo acercándose a un grupo de turistas. Algunos de ellos se apartan asustados al verle y sujetan con fuerza sus carteras.
Y con un acento chapurreado y esa suerte de superviviencia que da la calle comienza a gritar mientras sujeta las botellas:
- ¡¡¡ Un euro, One euro, one dólar!!!

14 comentarios:

El Secretario dijo...

Hola. Bienvenidas de vuelta a este mundo un poco (o un mucho...), loco.
Sí, niños luchando por el mantenimiento de su familia, sin juegos ni juguetes y con la casi única educación que les ha dado la calle.
Almas de adultos en cuerpos de niños. Siguen sonriendo con los ojos y con la boca, pero ¿y su corazón?

Abrazos.

Observador dijo...

Pero ya estais aqui?!!!!!es que ni de vacaciones se puede desviar la vista y no ver la realidad, en ocasiones, desgraciada de la infancia en el mundo; Intentar cambiar esta situacion esta en las manos de todos los gobiernos y de nosotros mismos.Sed bienvenidas y gracias por mostrarnos otra realidad.

Eifonso Lagares dijo...

Gracias por hacernos ver otras realidades.

La juventud es la eterna explotada, en la fuerza de nuestra unión está el cambiar estas situaciones.

Saludos

Carmen dijo...

Vaya Ali, veo q has aprovechado muy bien las vacaciones, y q esa época del año q la mayoría emplean en desconectar de todo, hasta de sí mismos, en tu caso ha servido para seguir mostrando a otros realidades en las q hay q trabajar mucho para cambiarlas...

Y otra vez son los niños los protagonistas... y q parecidos son en esencia los niños del mundo entero, y q vidas tan diferentes les toca vivir a muchos de ellos...

Besos.

Jorge Medina Azcárate dijo...

Holaaaaaa Egipciaaaaaaaa!!!:

Tengo un gran consuelo positivo al leer este precioso comentario, sin dejar de comparar en mi mente a estos niños tan maravillosos con los niños americanos del reality este americano tan salvaje que hablábamos ayer.

..Y es el hecho de que el hambre desarrolla la imaginación y la inteligencia,...y simplemente viendo a muchas sociedades desde sus niños, se puede entrever mucha genética, mucha historia cultural, mucha tradición de supervivencia.. y en definitiva, mucho potencial de futuro.

Estos niños son los que, si el horror de la guerra no entra en sus casas, pueden acabar triunfado en una vida marcada por duros obstáculos de supervivencia. ..Como ya se ha insinuado en anteriores comentarios, sólo les hace falta un último empujoncito de ayuda internacional para ver con optimismo una sociedad autosuficiente y competitiva. ..Empieza a pasar en India, empieza a pasar en China, ..y por qué no en Egipto. ...Y este es el principio de desarollos locales, de mejores vidas fructíferas, y de finales de guerras absurdas.

..Y mientras tanto, otros empeñándose en convertirse en Beckams y salir en la tele. ...Genética y tradición histórica. Pirámides y geroglíficos nos lo recuerdan desde hace muchísimos años.

Alicita, Un abrazo muy fuerte.

Jorge Medina Azcárate
One bother World

qaesar dijo...

Tu relato me recuerda a los niños de Marruecos que vagaban por zocos y plazuelas con una imaginación enorme para ganarse el sustento. Era a principios de los 80. ¡Qué capacidades desaprovechadas! Con los medios adecuados, muchos de aquellos niños hubiran triunfado en cualquier actividad.

Bueno, que no quiero ser cenizo ante tu vuelta.

Un beso

César

alicia dijo...

Bienvenida, tocaya; precisamente leí hace muy poco una notícia de que en sudamérica hay millones de niños que no están registrados. Terrible. Gente inexistente para nadie, empezando por sus gobiernos.

Joaquina dijo...

Un documento sobre los niños de la calle en Egispto; es del año pasado pero la situación es semejante a la actual.

http://www.unicef.es/contenidos/388/index.htm?idtemplate=1

Estado mundial de la infancia, 2007. CONSULTADO EN: http://www.unicef.org/spanish/sowc07/report/report.php

Alicia dijo...

Efectivamente Qaesar, aún sigue esta forma de vida. Hace unos diez años fuí a Marruecos y vi exactamente lo mismo. Cambian los personajes, los escenarios pero la situación es la misma.

Alicia dijo...

Gracias Joaquina, es una suerte tenerte por aqui.
Un abrazo.

Alicia dijo...

Tocaya! me alegra verte..pasaré por tu casa en breve.
En India por ejemplo hay cientos de niños no censados, no existen en ningún registro.
Pronto contaré la historia de una nena india...
Besos

Alicia dijo...

Si Jorge...tienes razón.
Un abrazo a todas y todos...nos vemos!

Mª Mercè dijo...

Hola:
Eulalia (http://eubaboeulalia.spaces.live.com/), ha nominado mi blog como Blog Solidario. Yo he nominado al vuestro. En mi espacio conoceréis los motivos.

Un abrazo y mucho coraje!!

Canal Solidario dijo...

¡Hola!

Hemos enlazado tu blog en el repaso semanal que en Canal Solidario hacemos de la blogosfera.
http://www.canalsolidario.org/web/noticias/noticia/?id_noticia=9183

Un saludo.