domingo, mayo 03, 2009

Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.

La segunda escuela donde nos dirigíamos se llama Girmama y era la que más alumnos tenía. Mucha gente de los poblados corría para ver lo que trasportábamos e incluso muchos niños no escolarizados se introducían en las aulas al comprobar que dábamos cuadernos y bolígrafos en el acto.
Dejamos exactamente el mismo material escolar como el anterior colegio y todos los niños y niñas que estaban en las aulas vestían ropas rotas, gastadas, usadas por decenas de hermanos y vecinos.
Tres profesores con batas blancas nos recibieron y nos dijeron los tres diferentes grados de nivel escolar. En el grado 1 pude comprobar que había bastantes chicos mayores luchando contra el analfabetismo y muchos de ellos también en contra del tiempo pues en menos de tres horas debían de ir con el ganado a pastar. *Foto, Alumnos de primer grado se levantaban cuando entrábamos a visitarles.

Observando a estos chavales, donde su principal preocupación es alimentarse siempre me viene a la mente cuantos de estos niños y niñas está desperdiciando el mundo. La pobreza niega la posibilidad de que un niñ@ pueda ser un gran profesional de las matemáticas por ejemplo o un gran pintor, o un científico de renombre, o simplemente salir de ese círculo donde en la miseria más extrema no existe ni un atisbo de sueños ni anhelos que hagan imaginar con otra forma distinta de vida. De otra manera de ver el mañana.

*Foto alumnas de la escuela Girmama.
La necesidad priva de una alternativa a labrarse un futuro. La humanidad está perdiendo grandes personajes que puedan cambiar el mundo. Y esto es, sumamente triste.

*Foto niño sin escolarizar acudió a la escuela para recibir material escolar.

Una de las frases de Bertolt Brecht, donde dice que las revoluciones se producen en los callejones sin salida, siempre me ha dado ánimos y esperanza. Y sólo deseo que con sólo un niño o una niña de esta pequeña parte olvidada de Etiopía le haga motivarse todos estos libros con su lectura, con su aprendizaje, quizás habrá merecido la pena.


5 comentarios:

Anuskirrum dijo...

Por supuesto que habrá merecido la pena. Y efectivamente, el mundo está perdiendo valiosos personajes, seguro. Esperando a darnos cuenta de esta injusticia, nos lamentaremos cuando ya no haya remedio. Cargada de razón la frase que citas...

Las fotografías me impresionan cada vez más. Todo un mundo se refleja en los ojos de estos niños a los que queremos quitar la oportunidad de participar del don más sagrado que es la vida en todas sus dimensiones.

Un abrazo fuerte, mucho ánimo.

Félix Soria dijo...

Además de revoluciones, los callejones sin salida también desembocan numerosas veces en violencia, o insurgencia (aunque hay quienes califican de subversiva esa violencia "natural", sobrevenida,m a veces incluso inevitable o forzada).
De hecho, nunca hay revoluciones sin violencia, ni dictaduras que caigan realmente sin defenderse con violencia. Y cuando la dictadura cae por si sola es que parte de ella, de sus valores o de sus iniquidades siguen vigentes... De esto último en España sabemos bastante.

GerardoA dijo...

Estimada Alicia, exelente trabajo. Llegue a tu blog a través de un enlace. Extraordinaria temática humana. Creo firmemente en cada pedacito de sueño que llamamos niño, hay miles de sueños de valor, contenidos en sus vidas y corazones; son verdaderas semilla que aún no germinan. Lamentablemente la ceguera y la ignominia de los llamados "poderosos" los desconoce como tal y sólo se les ve como escoria y desecho. de allí, en gran medida, los estallidos sociales. Estaré visitando tu blog. Un gran abrazo. G.A

Observador dijo...

Escelente post que esperaba con ansieda para saber mas de Lapices en Etiopia.
P.D.-os dejo este enlace que viene al pelo sobre la cegera sobre Africa :http://www.elpais.com/articulo/internacional/epidemia/habla/elpepuint/20090507elpepuint_3/Tes

Alicia Mora dijo...

Gracias por vuestros comentarios! y bienvenido a Lápices Gerado, esta es tu casa.
Abrazos a tod@s.