lunes, julio 05, 2010

Veo, veo qué ves?

*Gran pintada en la zona marginal de El Gallinero, Madrid. Junio 2010.

Un vecino de La Cañada Real nos decía que si las Olimpiadas se hubieran celebrado en Madrid, toda esta miseria desaparecería de un plumazo. No le cabía ninguna duda, yo como siempre, comencé a reflexionar sobre esas palabras.
*Vista de El Gallinero, Madrid.
Si la Cañada está en pésimas condiciones, lo peor estaba a punto de aparecer ante nuestros ojos. Nos dirigimos a El Gallinero, alejado de la Cañada discretamente. 200 familias rumanas, invisibles, donde la exclusión y la marginación se puede escribir en mayúsculas.
Nos desplazamos a El Gallinero en coche junto con Paco, el voluntario, y nada más aparcar entre desperdicios y ratas pude contemplar una gran pared donde alguien había pintado unas palabras: "Veo, veo qué ves?". Os puedo asegurar que yo vi abandono, injusticia, pobreza. He visto chabolas mejores en Etiopía. Y todo este paisaje paupérrimo bajo las vías del AVE. Vimos pasar uno a gran velocidad, un contraste impresionante.

Los niños al ver a Paco que pronto les llevarían a un Campamento de verano corrieron como locos para abrazarle.
Algunas niñas de unos tres años iban desnuditas, descalzas entre basura y agua sucia. Cuando sacamos una gran bolsa de caramelos todos se abalanzaron y en cuanto tenían las manos repletas de ellos rápidamente se los guardaban en los bolsillos y volvían a pedir más.
Algunas madres se acercaron y nos hablaron de cómo las ratas se metían en sus chabolas e incluso serpientes.
Los pequeños nos contaban que habían visto por primera vez el mar ya que Paco les había llevado la semana pasada.
- “Ellos me preguntaban dónde estaba el tapón de desagüe del mar y si a lo lejos estaba el fin del mundo….” Nos decía Paco con una sonrisa…

Desde luego los niños estaban locos por salir de esta dura realidad. Es tan necesario un proceso educativo y social para el cambio que supondría romper con el mito de la profecía cumplida.
Nacer en una chabola marginal de una gran ciudad no necesariamente implica que ese menor se convierta en un analfabeto, dedicado al robo, la chatarra o las drogas. Si se movilizaran acciones sociales para facilitar la igualdad de oportunidades existiría una gran prioridad: ofrecer la posibilidad de elegir.

*Niños de El Gallinero jugando con cables y agua sucia.

Quizás ese niño que me roba los caramelos descaradamente pueda ir a la escuela y después continuar con su formación. Adquirir una beca y poder estudiar Derecho. Y quién sabe a dónde podría llegar…, le hemos dado la posibilidad de decidir sobre su futuro, sin que la realidad que le envuelve pueda eliminar y aniquilar sus sueños.
Y allí, contemplando a los niños jugando entre miseria, corriendo entre desperdicios y escombros, entrando y saliendo de las paupérrimas chabolas, supe más que nunca que la realidad puede ser transformable.

9 comentarios:

Alicia Mora dijo...

Queridos seguidores de Lápices.,aquí dejo el último post referente a la Cañada Real y El Gallinero. No dudo que siga participando en la mejora de las condiciones de todas estas personas que malviven con la extrema pobreza a 14km de la Puerta de Sol de Madrid, España. Por eso, esta realidad espero, sea noticia en este humilde blog. Gracias a tod@s por estar aquí, leyendo y también participando en ésta, también vuestra casa.

migramundo dijo...

Me ha impresionado mucho lo que has contado, y lo bien que lo has hecho. Muchas de las cosas que te he leído me hacen pensar, algunas me parecen sencillamente geniales, como el niño que pregunta dónde está el desagüe del mar. Lo destacaré. Lo merece. Besos, abrazos y adelante.

Alicia Mora dijo...

Gracias Guillermo! Un abrazo.

Rafa dijo...

La verdad es que cuando uno contempla toda esta realidad la impotencia es grande, y fastida que quien puede tomar decisiones no lo haga. Gracias a que hay gente como vosotros que continúa haciendo noticia lo que nadie quiere ver, y gente como Paco, entregando su vida donde nadie quiere ir. Un saludo

Observador dijo...

La verdad que no se dónde está el desagüe del mar...lo que sí está claro es que algunos políticos tienen unas ideas excluyentes con las minorías y con una mente nada clara para atajar este chabolismo en pleno siglo XXI. Cierto es que como dice un vecino de la Cañada, esto ya estaría erradicado si nos hubiesen dado las Olimpiadas...,el vil metal es el que manda.
Pd. me ha gustado leer el recibimiento que os dieron los niños en el Gallinero. Al fin y al cabo son como otros niñ@s.

Patricia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patricia dijo...

Querida amiga, soy Patricia Araya y te había dejado un comentario en tu Blogger, y te deje direcciones de mis Blogger, pero hice algunos cambios en ambos y la dirección definitiva es la siguiente
http://connectionpeace.blogspot.com/
http://poetasporlapaz.blogspot.com/
Felicidades por tu hermoso Blogger
Con afecto y confraternidad
Patricia Araya

J.D.Sánchez dijo...

Saludos!

Pienso completamente lo mismo que tú. Las instituciones se dan prisa sólo y exclusivamente cuando tienen algún tipo de presión política. Es una pena que esto suceda.

Recuerdo que, una vez que tuve la suerte de entrevistar a Juan Goytisolo, me dijo que entre La Chanca y el resto de la capital de Almería existe una frontera invisible que, normalmente, la ponen las instituciones políticas de la capital. Con el resto de barrios, que se encuentran en nuesto país y en otros, ocurre exactamente lo mismo. ¿Hasta cuándo va a durar? :(

Enhorabuena por el blog!

Alicia Mora dijo...

Existe esa frontera invisible que la ponen las instituciones....: Efectivamente.
Durará hasta que alguien grite Basta! pero de momento la sociedad sigue quieta, a la espera de no se que cosa.
Gracias, un abrazo