domingo, febrero 14, 2010

Tejados de Teherán.

Foto titulada Desde los tejados de Teherán, del fotógrafo italiano Pietro Masturzo, que muestra a varias mujeres protestando en una azotea de la capital iraní tras las elecciones presidenciales de junio de 2009. Esta imagen ha ganado el concurso World Press Photo of the Year 2009 en la categoría de Foto del Año.
"Buscando la felicidad, olvidamos que no éramos libres" Esta es la cita de la iraní Marjane Satrapi, autora de Persépolis, un cómic que me ha hecho recordar el premio de esta instantánea y que se hizo realidad en una película inteligente y conmovedora donde se entremezcla la inocencia, el amor, la lucha y la guerra que rodea a una niña que nació y se crió en Irán.

Persépolis es la historia autobiográfica de Marjane Satrapi, de cómo creció en un régimen fundamentalista islámico que la acabaría llevando a abandonar su país. Marjane se pinta así misma, desde la temprana edad de seis años.
El cómic empieza a partir del año 1979 acercándonos a la realidad de su pueblo, sobretodo de una forma sencilla y dura a la vez, la memoria histórica de Irán desde la tiranía del Shaa, hasta la victoria de Jomeini . Vivimos con ella los tremendos cambios sociales, la prohibición de las libertades individuales, la represión, el estallido de la guerra Irán-Iraq y sobretodo la imposición del velo a la mujer, en una sociedad donde estaban tan avanzados como cualquier ciudad de Europa en aquellos años.
Además de introducirnos en el terror que supone las guerras y las dictaduras, nos narra cómo un país entero se desintegra y vuelve hacia atrás, en la independencia de pensamiento y en los derechos humanos.

Persépolis nos cuenta de una forma directa, sobre el choque de civilizaciones y descubrimos que no somos tan diferentes los unos de los otros. Porque todos sentimos, amamos, y deseamos la libertad y la prosperidad aunque a veces los poderes e intereses de los gobernantes y los poderosos hacen que éstos se antepongan antes del bienestar del pueblo, creando estados de terror y de conflictos armados que no llegan nunca a su fin. Y ahora más de veinte años más tarde, hasta en los tejados de Teherán se sigue gritando por la libertad y por ésta, merece la pena luchar.

6 comentarios:

candela dijo...

Alicia, precioso post.

Admiro enormemente los trabajos de Marjane Satrapi; es un ejemplo de cómo el cómic (considerado por muchos un arte menor; personalmente no comparto esas categorías entre las expresiones artísticas) puede ser una forma de activismo colectiva.

Observador dijo...

Es fácil comparar la historia que hay tras la foto y la del comic de Marjane Satrapi ya que ambas transcurren en el Irán de la intransigencia y del fanatismo, a mi me paso igual que a ti, por cierto buena película y mejor comic.

raquel dijo...

"Alzar la voz es más que un instinto, es la palabra a flor de piel"yu; viendo la foto que aparece en la entrada me viene a la mente este pensamiento que escuché en una canción hace bastante tiempo y que se complementa perfectamente con la imagen; no debemos permitir que nada ni nadie nos haga callar la voz, ésta es lo único que nos queda cuando, en ocasiones, pareciera estar todo perdido.
Un saludo.

Alicia Mora dijo...

Gracias por vuestros comentarios. Abrazos

Yolanda dijo...

estoy cada vez más convencida de que el mundo debe valorar a los artistas porque su clarividencia y exposición de lo que vivimos y lo que sentimos nos ayuda a comprender y a sentir.
gracias a ellos y a los activistas como tú, Alicia, el mundo y todos nosotros tenemos esperanza de que todo esto cambie...

Alicia Mora dijo...

Gracias Yolanda, te invito a que tu también avances en la iniciativa y activismo. Abrazos