miércoles, octubre 01, 2008

No es oro todo lo que reluce.

Un ambiente en total silencio. Las trabajadoras se afanaban en las alfombras sin la más mínima distracción. El jefe alardeaba de la excelente calidad de las alfombras que con manos femeninas y por ende, delicadas, tejían trabajos de incalculable valor, casi dice, a punto de desaparecer este tradicional arte.
Seda oriental, algodón egipcio. Los mejores tejidos. Ellas no parpadean, siguen el plano de infinitos cuadros, una red de puntos y recovecos que sólo ellas pueden descifrar.

Observando su postura a la hora de trabajar pienso que más de algún experto en ergonomía me hubiese gustado que visitase este telar de alfombras turcas y le diese un repaso de la verdadera calidad de alfombras si la trabajadora pudiese sentarse como es debido y no casi en el mismo suelo sólo apoyadas en un raído cojín.

Calladas, concentradas creo que algunas parecen enfadadas. Hasta que el jefe desaparece, el lugar cobra otro color. Una luz invade los rostros de cada una de ellas. Respiran. Ninguna de nosotras sabe el idioma, ni yo el turco, ni ellas el español. Pero con gestos internacionales les pregunto si les duele la espalda.
La respuesta es automática de varias mujeres. No sólo la espalda, los dedos, los hombros, las piernas, los ojos. ..
Hay condiciones laborales que no se las desearías ni a tu peor enemigo y que con muy bajo coste el resultado final es un producto que se luce en tiendas de súper lujo. Hace unos días recibí unos de esos correos que circulan por la red. Eran la triste realidad de la fabricación de una marca de lujo de zapatos en la India. Me recordó esos 37 euros al mes que cobran las trabajadoras para otras multinacionales de renombre y viajan hasta Saipán. Es una isla que pertenece a Estados Unidos.
Empresas textiles estadounidenses viajan a países asiáticos como Filipinas y China y prometen a gente en la miseria de esos países un trabajo con un sueldo americano. Cuando estas personas llegan a la isla, endeudadas hasta la médula ya que pagan hasta 5000 dólares para llegar a Saipan, el sueño americano que ellas habían imaginado se convierte en pesadilla. Hacinadas en unos barracones minúsculos con literas y con una suciedad ideal para las ratas, que comparten el refugio con estas trabajadoras.
Y aquí en este diáfano cuarto donde se esmeraban estas mujeres en sus alfombras me es inevitable imaginar qué derechos o con qué condiciones se enfrentan su día a día. De sueldo ellas mencionan que muy poco. Convenios Colectivos inexistentes y de representaciones sindicales ni hablamos. Las alfombras tienen altos precios. Lucen en las paredes con suelos de mármol. Insisten en que nos gastemos los euros en esas obras de arte realizadas por manos delicadas.
Y no paro de recordar a esas mujeres con ojos cansados que dejamos atrás y que se ofrecen a fotografiarse sin perder tan siquiera la sonrisa.

Vídeo: fábrica de zapatos de moda en India.

16 comentarios:

Guillermo Pardo dijo...

Lo describes muy bien. Ni que hubieses estado en la Edad Media. Un abrazo.

Eifonso Lagares dijo...

Gracias por recordarnos que xisten otros mundos.
En los tiempos que vivimos nos olvidamos de los seres que viven en la pobreza y bajo la explotación laboral.
Un saludo

alvaro dijo...

...a ver si me paso con mas calma... y me doy un buen paseo, convencido de que valdra la pena.
enorme trabajo y labor, animo!!
un abrazo
paz y calma

qaesar dijo...

Y aún hay gente que quiere cerrar fronteras? Lo extraño es que los millones de desheredados no se dicidan a invadirnos a oleadas...

Bssssssss

evaM dijo...

Tienes razón, no, no es oro todo lo que reluce. El mejor tesoro son esas vidas apagadas por el supremo egoísmo y ceguera que cubre los ojos y mentes de los países consumistas entre los cuales me encuentro. Me averguenzo.

Seguramente es lo último que quieres leer, pero te felicito por el contenido de blog

Alicia M dijo...

Alvaro, evam, bienvenidos a lápices!
Evam, sí, me gusta leer todas las opiniones y tienes toda la razón.
Vidas apagadas e inexistentes..por el egoismo, tú lo has dicho.
Un abrazo a tod@s..
Seguimos.

Joseca dijo...

Impresionante el video. Por desgracia refleja una realidad que acostumbramos a olvidar.

Un abrazo y enhorabuena por labor que realizáis.

[La Otra Agenda] dijo...

Zapatos, bolsos, muebles, alfombras, joyas... la realidad que más de cerca conozco es la de India y en todos los casos coincide con lo que aquí cuentas. Un sistema de explotación económico que deja literalmennte por los suelos los derechos laborales (entre otros).
No olvidemos que el "precio" de este sistema de producción es muy elevado, aunque su "coste" sea mínimo.
Salud,
David

entrenomadas dijo...

Impresionante post.
De los que debería ser publicados en las teles. Por profundo, por serio, por honesto.

Quien cierra los ojos a esto es cómplice de todo.

Un beso,

la-filistea dijo...

Siempre la desigualdad. Hasta parece que fuera otro mundo.

Martín Bolívar dijo...

La explotación del hombre por el hombre, que se decía antiguamente. El listo vive del tonto y el tonto de su trabajo es una frase cruda, pero cierta. En vez de tonto, diría ingenuo, débil, digno, inocente. Es la desigualdad para unos pocos en el mundo vivan muy bien a costa del sacrificio y el esfuerzo de muchos. Cómo es posible que haya grandísimas fortunas y muchísima pobreza.

Francisco O. Campillo dijo...

Me uno al conjunto de comentaristas, excelente post que da visibilidad a una situación conocida pero ante la que preferimos ser indiferentes.
Has acertado con el enfoque, enhorabuena.
Un abrazote... solidario.

Observador dijo...

Estupendo post que nos recuerda que no hay mas ciego que el que no quiere ver, por que si nos detenemos a leer en la etiqueta de lo que compramos (ropa ,zapatos, etc..) veremos que esta realizado en China, India, Pakistán. etc.…países donde los derechos de los trabajadores y sus condiciones de trabajo son nulas o escasas. Gracias por abrirnos los ojos a esta realidad

Alicia M dijo...

Gracias por vuestros comentarios, reflexiones, enriquecen el blog.
Sobre el reparto de riqueza, Martín Bolívar va el próximo post.
Abrazos,

murat dijo...

Las fotos son de una tienda de cappadocia que funciona muy bien.El minimo sueldo en el pais son 300-euros,mas la seguridad social y servicio sanitario.Y en la region de cappadocia pueden en contrar pisos de 100m2 que pueden costar unos 75-175,euros.Por los altos costes ya no se hacen alfombras como en las ciudades como estambul o ankara etc.Por lo ultimo la forma de sentarse de estas maestras es una forma traditional,normal y asi pueden anudar sus alfombras mejor.Aqui en la region hay tb casas que se come sobre un kilim de tamanyo quadrado encima una mesa redonda y bajita.

Alicia Mora dijo...

Gracias Murat por tu información.
La forma de sentarse será la tradicional pero eso no quiere decir que estén llenas de dolor.,de hecho era la principal queja de estas chicas.