sábado, abril 26, 2008

Camino del hospital.

Esa misma tarde nos preparamos para visitar el centro sanitario de Dajla porque además de material escolar llevábamos diversas medicinas y material quirúrgico que fue donado por compañeros de trabajo de mi hospital.

Nos llevaron en coche, atravesando el campamento. El polvo cubría a cada paso las ventanas pero se distinguía todo lo que sucedía a nuestro alrededor. Una realidad dura, cruda se introducía en nuestros ojos occidentales.


Niños y niñas jugando en la arena, tragando tierra, y siempre con una sonrisa en sus rostros. Descalzos, cubiertos de arriba abajo de ese polvo fino del desierto pero felices al fin y al cabo.


Mujeres acarreando agua, bajo un sol inclemente, llevando comida a los camellos de los que son más afortunados y adquieren alguno.
Muchas cabras ingeriendo cartón, plásticos, telas, entre una inmensidad de tierra baldía del desierto. Sin rumbo fijo, quizás buscando una brizna de hierba que por algún milagro de la naturaleza esté escondida y deseosa de ser descubierta. Era desolador contemplar una instantánea de su cotidianidad. De un pueblo desarraigado de su propia tierra, sobreviviendo en un infierno en vida, bajo una inexplicable condena y en un olvido globalizado. En un paupérrimo mar eterno con un poder de adaptación impresionante, admirable e incluso tan triste que daban ganas de llorar.
Y por caminos de tierra, carreteras invisibles que nuestro conductor conocía llegamos por fin al hospital de Dajla.
La entrada es amplia, un pequeño y gran hospital que acoge a casi 200.000 personas y sólo dispone de dos médicos que tienen que enfrentarse sólos siempre que los cooperantes se van.

Los médicos saharauis -la gran mayoría formados en Cuba- se están marchando en los últimos años a trabajar a España y a otros países, donde ganan 50 veces más, con lo que las carencias de atención sanitaria son cada vez más urgentes, (los especialistas saharauis cobran 50 euros al trimestre por trabajar duramente en el hospital de sol a sol todos los días de la semana).
Una vez dadas las medicinas y diversa alimentación en polvo para bebés nos quedamos desolados ante la escasez del pequeño dispensario. Lamenté no haber traído más.
En esos momentos había una urgencia de un bebé con una sospecha de meningitis y algunos médicos cooperantes andaluces estaban tratando de diagnosticar conjuntamente con los sanitarios saharauis.

Mientras, nos enumeran las patologías más frecuentes que sufre la población: desde enfermedades oculares a causa del polvo, la hipertensión por la mala calidad de agua pues contiene un índice importante de metales.

Otras enfermedades como el bocio es muy alto en los campamentos debido sobretodo al elevado nivel de yodo y flúor del agua de los pozos bajo la arena. A esto también se le suma la sospecha de que la leche de cabra podría estar envenenada ya que como pudimos comprobar durante el trayecto al hospital, éstas comen cartones viejos, papel, basura (que incluye pilas) y eso repercute en la leche que producen, un alimento básico que ingieren los niños en los campamentos.
La anemia también está presente por la escasez de alimentos, y esto afecta a toda la sociedad saharaui. Además inciden en las mujeres durante el embarazo lo que complica mucho la gestación.
Muchas mujeres dan a luz en sus jaimas, pero otras deciden acudir al hospital que dispone una sala de partos, con una antigua pero eficaz incubadora, (foto).

Nos enseñan la sala de formación. Aún la pizarra continúa escrita. Dan mucha importancia a la docencia para mejorar la calidad de la asistencia sanitaria, a la prevención, a pesar de las terribles deficiencias que padecen. (Foto aula de formación).

Y como ya pudimos comprobar este hospital no dispone de material ni equipamiento quirúrgico por lo que cualquier intervención, por muy sencilla que sea debe hacerse en el de Rabuni, a más de tres horas de viaje.

Una doctora cooperante nos comenta que un cargamento entero de material sanitario y material escolar se ha quedado retenido en el aeropuerto de Argelia. Y de todas las carencias que observamos, se le suma este tipo de suerte que tiene que padecer toda la población civil.
Salimos del hospital de Dajla con mal cuerpo, el sanitario vuelve a la urgencia del bebé con meningitis y aún veo en mi memoria ese dispensario de medicinas semi indigente.

Las vidas de los exiliados saharauis, su presente frente a nuestros ojos, nítida, transparente, reveladora.
Las últimas noticias proveniente de la ONU son además decepcionantes: el enviado de Ban Ki-moon para el Sahara Occidental considera que el objetivo de la independencia no es «realista». Peter Van Walsum, representante del Secretario General de Naciones Unidas para el conflicto de la ex colonia, puso de manifiesto el lunes ante el Consejo de Seguridad su opinión personal al dar a entender que el Frente Polisario debería renunciar a la creación de un estado.
Hablan de realidad como el que habla de patatas. ¿Conocerán las deficiencias, las enfermedades que asola en este rincón del mundo...?. ¿Acaso conocen la realidad diaria del pueblo saharaui que lucha por su propia supervivencia durante 33 años de forma pasiva?. ¿Acaso su diáspora, acaso su expropiación de una tierra legítima?. ¿Conocen el significado de dignidad?.
Quizás esa tierra del desierto que sin percatarse de su existencia les ha nublado y minado los ojos, la conciencia, la humanidad. Ahí radica el problema. En un mar eterno de una total falta de humanidad.

5 comentarios:

Alex dijo...

Decepcionantes declaraciones del representante de la ONU, pero ¿que se puede ya esperar de la ONU?
33 años son tantos...
Mientras interese que no vuelvan a su tierra, mientras las riquezas del sahara occidental sirvan para enriquecer a otros, ningun gobierno parece dispuesto a anteponer la justicia a los intereses economicos. Algo demasiado cotidiano en nuestro mundo de hoy.
Una sensacion de abatimiento al observar su situacion, al observar tantas vidas atrapadas en ese desierto infernal... y una sensación de admiración tambien al observar su actitud ante tan duras condiciones. Saharauis, un ejemplo de fuerza y alegria, que ya quisieramos muchos...
Un abrazo fuerte Ali

Observador dijo...

Tremendo panorama el que se avecina en el conflicto ,hasta ahora pacifico,del desharraigo del pueblo saharaui,porque 33 años son muchos para esperar que se escuche a este pueblo.
Y mientras la ONU ,el gobierno español que se desentienden del astio de este pueblo.
Referendum YA!!!!!

Madrileñ@ dijo...

No sé si el refédum servirá para algo, porque la distribución geopolítica del estado Marroquí no permite las autonomías de sus provincias. En el caso del Sáhara Occidental sólo el hecho de que se considerase autónomos, sería sólo hasta que la ONU y las autoridades internacionales se relajasen, después Marruecos volveria a las andadas y tomaría el Sáhara Occidental como otra provincia más centralizando el poder en Rabat. Siguiendo en la linea actual de crimen hacia un pueblo como es el saharaui.

Sonrisa Radiante dijo...

Triste la situación del Sahara y desolador lo de la ONU.Espero esteís disfrutando de la hospitalidad del pueblo saharahui y brindando amor.Por mi tierra calor,sol y calima así que me imagino por ahí con el viento y la arena.Cuídaros mucho,besos:
S.R. :)

Aldabra dijo...

supongo que hay que tener mucho valor para vivir en esas condiciones... y mucho valor también para ver todo lo que estáis viendo...

un saludo y buena suerte
Aldabra