martes, diciembre 05, 2006

Al-Karmel. Niños de Gaza.

Al-Karmel será una de las asociaciones que se beneficiará del proyecto “Lápices para la paz", en el que todos y todas estáis participando solidariamente.
Esta escuela, situada en Gaza, tiene una especial vocación para atender a las familias más pobres, con plena dedicación a la educación, el progreso cultural y social de los niños y niñas palestinos. La asociación cultural y social Al-karmel fue fundada entre los años 1993 y 1995. Defienden derechos fundamentales como la justicia social, la dignidad y el valor del ser humano. Respeto, igualdad entre hombres y mujeres.
La Franja de Gaza está completamente cerrada al mundo y el sistema educativo está prácticamente paralizado. Los profesores que viven en las áreas sur y central de la Franja de Gaza tienen serias dificultades en acceder a los centros escolares.
La campaña ya está en marcha en Madrid. En concreto en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón . El pasado viernes, un médico me decía, mirando atentamente el cartel de “Lápices para la paz”…”mientras que no les bombardeen, pueden conservar el material que le vayáis a comprar…”.
Me hizo reflexionar de la fragilidad. Lo delicado de la situación, y recordé el titular de una antigua noticia. Fue una bomba que estalló en una escuela. En Jenín, al menos 29 niños palestinos resultaron heridos.

Según el Ministerio de Educación de la Autoridad Palestina (AP), en los últimos cuatro años 48 escuelas han sido transformadas en cuarteles a manos de los militares israelíes, 10 han sido cerradas.

La construcción del Muro ha reducido la accesibilidad a las escuelas de las aldeas circundantes. Según la organización Defence for Children Internacional, los 88 niños de la aldea de Jebara, cerca de Tulkarem, deben presentarse a los pasos del Muro pronto para esperar que los soldados abran las verjas, sin poder saber a que hora pasarían. Los soldados abren diez minutos por la mañana y diez minutos por la tarde, y los niños de 5 años que terminan sus clases hacia las once de la mañana deben esperar hasta las dos de la tarde para volver a casa. Y esto no es un caso aislado. Un sondeo llevado a cabo por la Oficina Central de Estadística de la AP en diciembre de 2003 estimaba en un 50% el número de alumnos, estudiantes y educadores que faltan a las clases escolares y universitarias a causa de la dificultad de circulación a través de los pasos del Muro.

Todas estas dificultades nos dan fuerzas para seguir adelante. Pienso que debemos, estamos obligados a seguir en pro de la educación que se merecen estos niños y niñas que viven la guerra a diario. A pesar de que les bombardeen, a pesar de la injusticia que recae a diario a centenares de niños y niñas que han tenido la mala suerte de haber nacido en ese rincón del mundo.
En la educación está la esperanza.

"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes".
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.
Post Alicia

3 comentarios:

anab dijo...

Ali, que duro todo lo que cuentas. No hay sangre, no hay bombas, pero como no estremecerse imaginando al pequeñín que tiene que esperar a que le dejen pasar un check point para ir a la escuela. Pobres niños palestinos. Enhorabuena por el trabajo que estas haciendo; no solo por el proyecto de "lapices para la paz" sino también por este blog y todo lo que te estas documentando y compartiendo con nosotros. Gracias amiga. Mucho ánimo y fuerza, sigue asi, que estas haciendo enormes "pequeñas" cosas y eso nos anima "enormemente" a los demás.
Te quiero mucho amiga.
ana

keku dijo...

Mis queridas niñas... Que lejos pero que cerca se me hace vuestro viaje.
Que razón tiene Anab (como siempre), educarse con armas, en la cultura de la represión... no puede traer nada bueno.
Ya tengo a vuestro compañerito de viaje. Es parecido al anterior, pero nos salió mas rubito...
Un besazo muy grande. Os echo de menos guapas...

ross dijo...

ufff...mi niña...que duro lo que cuentas...mi niño tiene seis años y mi nena tres...ayyyy....que rabia siento leyendo las odiseas de esos niños pequeñisimos para ir al cole...todavía con esa edad apenas distinguen unas letras de otras y soportan como adultos esas penurias...bufff...se me revuelve todo¡¡¡
...y cada vez estoy más convencida de que vuestro viaje será una llamada a la cordura y al hermanamiento...lápices para la paz es mucho más...enhorabuena por tu documentación
bicos,
volvoreta